7
No todo necesita ser compartido; la privacidad es poder. Hay planes, sentimientos, momentos y sueños que florecen mejor cuando se mantienen en secreto. No hay necesidad de explicar cada paso ni contarle al mundo todo lo que te ocurre. La privacidad es una forma de autocuidado; así proteges tu paz, tus decisiones y desarrollas tus planes lejos de opiniones innecesarias y miradas que sobran.