262
Hay almas gemelas que quizás nunca dormirán juntas, sin embargo siempre se soñarán. La vida tiene giros inesperados y a veces no concede el privilegio de compartir el mismo destino. Sin embargo, esas almas están unidas por un lazo invisible que trasciende la distancia y el tiempo; aunque sus caminos no se crucen siempre se reconocerán en pensamientos, suspiros y silencios que viajan de un corazón a otro. Sin estar presentes se sienten, su conexión vive en lo eterno, en lo profundo, en ese rincón del alma donde lo verdadero nunca se desvanece.