3
Si en un futuro no estoy, espero haberte hecho tan feliz que cada vez que te acuerdes de mí, sonrías. Ojalá cada instante compartido haya dejado en tu corazón razones para sonreír y no para entristecerte, porque no mereces tragos amargos, sino la dulce alegría que pueda ofrecerte la vida. Me agrada pensar que quizás cuando mi nombre cruce por tu mente, lo haga acompañado de ese cariño que procuré brindarte día a día. Siempre desearé lo mejor para ti, que te halles bien donde sea que estés.