8
Que la noche se lleve tus preocupaciones, que el silencio abrace tu corazón y el descanso te brinde la tranquilidad que estás buscando. Deja por unas horas aquello que te da vueltas en la cabeza. Ahora mismo no lo puedes resolver; mejor permite que tu mente descanse de tanto peso que evita que te relajes. Duerme; cada día trae su afán y mañana tendrás más energía para encontrar soluciones y nuevas ideas.