Ya vete a descansar, no esperes más por un mensaje que nunca llegará. No ganas nada con seguir mirando el teléfono una y otra vez; no te aferres más a una ilusión que lo único que hace es robarte la tranquilidad. Recuerda que tu valor no depende de la atención que alguien decide darte y que no todas las personas saben cuidar, responder o quedarse como tú esperas; deja de entregar tu atención y tu tiempo a alguien que no hace ni el mínimo esfuerzo por buscarte. Apaga el teléfono, cierra los ojos y descansa; mañana quizá veas todo con más claridad y comprendas que quien realmente desea estar en tu vida siempre hallará la manera de demostrártelo.
YA VETE A DESCANSAR, NO ESPERES MÁS POR UN MENSAJE QUE NUNCA LLEGARÁ
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