9
No te puedo abrazar, pero sí darte las buenas noches. Aunque la distancia no me lo permita, este gesto sencillo me acerca a ti, deseando que esta noche te reciba en su tranquilidad y te brinde el descanso que necesites. No puedo arroparte ni quedarme a tu lado, pero si te envío el deseo de que duermas bien, que sueñes bonito y que mañana amanezcas con las fuerzas renovadas de seguir trabajando por lo que anhelas alcanzar.