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Que Dios te acompañe y te guíe siempre, iluminando cada paso que das, dándote claridad en medio de las dudas y fortaleza cuando el camino que ponga difícil. Que su presencia sea tu refugio en los días grises y acompañe tu alegría en los días de celebración; que sientas como su mano te sostiene, sientas su paz en tu corazón y su inmensa sabiduría mostrándote la dirección correcta para avanzar con seguridad, confianza y esperanza cada día.