2
Dios, te pido perdón por esas veces en las que estoy triste, teniendo todo para ser feliz. A veces pierdo de vista lo bueno que tengo y me desanimo, permitiendo con ello que se nuble mi mirada. En medio de todo, olvido reconocer tus hermosas bendiciones y ese inmenso amor que guía a diario mi camino. Te ruego me perdones, ayúdame a volver a la calma, renueva mis fuerzas para que los días grises no confundan mis pensamientos y sea más consciente de tu inmensidad y poder.