35
No te compares con nadie, Dios hizo de ti un ser único, valioso y especial, con un brillo que no se replica en ninguna otra alma. Cada rasgo, cada vivencia, cada historia y cada batalla que has superado forma un diseño que sólo Él pudo crear. Tu camino no tiene por qué parecerse al de otros, Dios te está llevando hacia donde tu corazón merece estar, según tus dones y anhelos, así que no mires alrededor, enfócate en ti, en lo que deseas conseguir y abraza tu esencia, ya eres suficiente y bajo su amparo vas a conseguir todo cuanto te propongas.