14
La duda es uno de los nombres de la inteligencia, porque nace de la capacidad de cuestionar lo evidente y no conformarse con respuestas simples. Quien duda no desea quedarse en la superficie, quiere observar, comparar, contrastar y permitirse explorar distintas posibilidades antes de llegar a una conclusión. Lejos de ser una debilidad, la duda bien gestionada; se convierte en una herramienta valiosa, porque te permite corregir el rumbo, afinar decisiones y evitar certezas apresuradas que muchas veces conducen al error.