Alguien que destruye tu salud mental, no puede ser tu familia, ni tu amigo, menos el amor de tu vida. El vínculo no se define por la sangre, los años compartidos o las promesas, sino por la manera en que te sientes dentro del mismo. Quien te hiere de manera constante, te confunde, te devalúa o te roba la tranquilidad, no está ocupando un lugar de cuidado, sino de daño. El amor verdadero no desgasta, no te rompe por dentro ni te obliga a justificar lo injustificable; el amor cuida, respeta y acompaña. Elige tu bienestar, sé responsable contigo, porque nadie que te ame debería convertir tu vida en una batalla emocional.
ALGUIEN QUE DESTRUYE TU SALUD MENTAL, NO PUEDE SER TU FAMILIA, NI TU AMIGO, MENOS EL AMOR DE TU VIDA
74