A veces, me gusta desaparecer; no es nada personal. Hay momentos en los que necesito distanciarme del ruido, de las conversaciones y de todo lo que requiera mi atención; no lo hago por alejar a quienes aprecio, es que necesito volver a encontrarme conmigo para ordenar así mis pensamientos y recuperar la calma que a veces se pierde entre tantas obligaciones y expectativas. No siempre tengo que estar disponible ni responder de inmediato a cada situación; deseo priorizar mi espacio para poderlo compartir con los demás de una manera clara y tranquila. Entonces, si alguna vez desaparezco del radar por un rato, no es que me haya dejado de querer a quienes tanto aprecio y me acompañan; simplemente estoy cuidando de mí para entregar una mejor versión de quien soy.
A VECES, ME GUSTA DESAPARECER NO ES NADA PERSONAL
2