4
Es aterrador lo rápido que te conviertes en un monstruo a los ojos de quien ya no puede usarte. Mientras eres útil a los intereses de alguien, tus virtudes parecen suficientes, tus errores mínimos y muchas otras cosas pasan desapercibidas. Sin embargo, cuando decides priorizar tu bienestar, priorizar tus límites o dejar de complacer expectativas ajenas, algunos cambian la manera en cómo te ven y construyen una versión que justifique su inconformidad. Ya no eres manipulable, te has comenzado a respetar, ya no eres conveniente para otros.