Y mi último gesto de amor fue alejarme ya que tu actitud me lo pedía. A veces amar también implica soltar, incluso cuando el corazón desea quedarse. Comprendí que tu manera de actuar ya no dejaba espacio para mí, que tus silencios hablaban más fuerte que tus palabras y que insistir en últimas sólo nos dañaría. Me fui no por falta de amor, sino porque entendí que mi presencia ya no encajaba con tus expectativas ni en tu camino. Alejarme fue mi modo de respetar lo que sentías y por respeto a mí. Y aunque me dolió como no imaginas, fue mejor soltarte que seguir desgastándonos mutuamente.
Y MI ÚLTIMO GESTO DE AMOR FUE ALEJARME YA QUE TU ACTITUD ME LO PEDÍA
60