Somos la generación sin tiempo de nada y con prisa para todo. Porque vivimos corriendo, saltando etapas, con deseos de tener resultados inmediatos olvidándonos de lo esencial. Queremos amor, pero no compromiso; éxito sin tener una gota de paciencia; calma, pero sin hacer ninguna pausa. Nos cuesta estar presentes porque nuestra mente siempre está un paso adelante y el alma, un paso atrás. Nos enseñaron a producir y a no parar, sin tener un momento para escuchar lo que realmente necesitamos. Quizás ha llegado el momento de cuestionarnos hacia dónde corremos con tanta prisa y comenzamos a darle más sentido a lo que vivimos día a día.
SOMOS LA GENERACIÓN SIN TIEMPO DE NADA Y CON PRISA PARA TODO
224