Si el dinero y el poder te hacen arrogante, la enfermedad y la muerte te mostrarán que no eres nada. Porque al final ninguna riqueza compra la salud así como ningún cargo garantiza un día más de vida. Todo lo material es efímero; lo que realmente queda es la huella que dejas en quienes te rodean, la manera en que les tratas, ayudas y hacen sentir. La humanidad no se mide por lo que tienes, sino por cómo usas lo que posees, lo que sabes, lo que transmites, quien la olvida se enfrenta con la verdad más simple y contundente: todos somos iguales cuando la vida decide ponernos a prueba.
SI EL DINERO Y EL PODER TE HACEN ARROGANTE, LA ENFERMEDAD Y LA MUERTE TE MOSTRARÁN QUE NO ERES NADA
226