52
Recibe un abrazo tan grande que elimine la distancia que hoy nos separa, borrando así cualquier frontera o silencio y que te envuelva con la calidez de lo que no se dice, pero se siente, con el cariño sincero que permanece, aunque no estemos cerca. Imagina ese abrazo llegando hasta a ti, sosteniéndote y dándote el ánimo que quizá necesites, con un poco de tranquilidad a tu corazón. Quiero que de algún modo sientas cuanto te aprecio, lo mucho que significas para mí; recordándote además que no importa la hora ni el lugar, procuraré estar siempre para ti.