35
Necesito verte, abrazarte, que sonrías y me beses… necesito tanto, tanto que estés aquí. No sólo porque te extraño, sino porque tu presencia me renueva las fuerzas; quiero que me mires y me des un gran abrazo para quedarme un buen rato en ese refugio de tu regazo, sin pensar en nada, sintiéndolo todo, volviéndonos infinitos en medio del congestionado mundo. Hoy y siempre te necesito aquí conmigo.