Quien teme sufrir, ya sufre por lo que teme. Muchas veces nos adelantamos a escenarios imaginarios que quizá no lleguen a suceder y terminamos sacrificando la tranquilidad por cosas que todavía ni existen. La vida inevitablemente traerá momentos complicados, pero en ella abundan las oportunidades, alegrías y maravillosas sorpresas que nos es imposible conocer anticipadamente. Entonces, no permitas que el miedo a equivocarte, perder o sufrir te robe la posibilidad de vivir plenamente. Confía en que tendrás la fuerza necesaria para superar cualquier situación; eres especial y muy capaz.
“QUIEN TEME SUFRIR, YA SUFRE POR LO QUE TEME”
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