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Que Dios multiplique tus fuerzas y que cada día bendiga tus pasos. Que te levante cuando el cansancio parezca ganarte y te abrace cuando tu corazón esté hecho pedazos, que te aleje de todo lo que no te conviene y te guie por el camino que conduce a lo que te hace bien. Camina con seguridad, en las buenas y en las malas, Dios siempre está contigo.