No sé qué tan largo será mi proceso, pero sí sé que Dios estará siempre conmigo. Puede que el trayecto se ponga un poco complicado y deba hacer pausas, también es posible que hayan pruebas que desafíen mi paciencia, pero en cada paso cuento con su preciosa compañía. Aunque a veces no entienda los tiempos ni las razones, confío en que Él conoce lo que necesito porque ve claramente lo que llevo en mis pensamientos y mi corazón. Su fuerza me sostiene cuando flaqueo y su inmenso amor me recuerda que todo lo que vivo me acerca a lo que realmente requiero. No sé cuánto me tarde, pero tango la plena certeza de que su presencia me da tranquilidad para seguir adelante.
NO SÉ QUÉ TAN LARGO SERÁ MI PROCESO, PERO SÍ SÉ QUE DIOS ESTARÁ SIEMPRE CONMIGO
260