3
No necesito que me aplaudas, pero tampoco estés devaluando todo lo que hago. Lo que construyo, aunque no sea perfecto, tiene puesta mi dedicación, mi tiempo y una parte de mí que merece respeto. No busco que celebres cada una de mis acciones, pero tampoco debes señalar con lupa cada mínimo fallo. Son aceptables las críticas constructivas y sería bueno que procuraras encontrar el equilibrio entre reconocer sin exagerar y corregir sin desmerecer. Porque detrás de cada paso hay un proceso que no siempre se ve, pero sí cuenta.