24
Insisto mucho porque sé que cuando me rinda no volveré a intentarlo y no me tomo a la ligera la decisión de soltar. Cuando me rinda, no habrá vuelta atrás, porque antes de llegar a ese punto habré agotado los intentos y mi paciencia. Por eso sigo, porque mientras exista una posibilidad, por mínima que sea, valdrá la pena intentar. Insistir para mí es una forma de respeto hacia lo que siento; rendirme, en cambio, es una decisión definitiva que tomo solo cuando comprendo que ya no hay más camino por recorrer.