204
Estoy cayéndome a pedazos por tu ausencia y lo peor es que ya no quiero verte nunca más. Tu recuerdo aún me duele, pero al mismo tiempo me muestra que no merezco vivir con esta herida eterna; sé que no quiero volver a abrir una puerta que me trajo más tristeza que alegría y no puedo seguir alimentando un amor que ya no tiene vida. Debo comprender que ya estás en otro rumbo y que debo concentrarme en seguir en el mío, porque merezco algo distinto para mi bienestar.