246
Enamórame, aunque ya me tengas. No dejes que la costumbre apague la chispa que un día nos unió. Sorpréndeme con tu sonrisa, con tu manera de mirarme, con todos esos preciosos detalles sencillos que me demuestran cuanto te importo. Porque el verdadero amor no se conforma, se cultiva, se alimenta y se vuelva a reinventar cada día.