Hoy elijo mi paz aunque venga cargada de un montón de despedidas. Porque entendía que no todo lo que quiero me conviene y no toda persona que acompaña mi camino merece quedarse. En ocasiones, la tranquilidad se construye dejando ir, cerrando esas puertas que ya no conducen a ningún lugar y alejándose de historias que sólo restan. No es sencillo, cada adiós pesa y el vació se siente. Pero aún así debo priorizarme, escuchar lo que mi alma pide y quedarme con lo que me genere bienestar. Hoy elijo mi paz, incluso si para alcanzarla debo renunciar a lo que un día quise con todo mi corazón, para dar espacio a lo que si me hará bien.
ELIJO MI PAZ AUNQUE VENGA CARGADA DE UN MONTÓN DE DESPEDIDAS
8