319
Descansa con tranquilidad, Dios siempre está a tu lado. Suelta cualquier preocupación que tengas y permite que la paz de Dios cobije tu alma. No estás librando una batalla en soledad, no estás viviendo sin rumbo, Él te apoya, te guía y protege cada minuto, además tiene un propósito para ti. Confía, respira profundo y entrega tu noche a sus manos amorosas, porque allí permanece cuidando tus sueños, tus pensamientos y a quienes aprecias. Duerme bien, mañana será un nuevo día y su inmenso amor estará guiando tu camino.