Cerrando marzo con la certeza de que cada experiencia tuvo sentido, incluso aquellas que dolieron y desafiaron la paciencia. Nada llegó por casualidad; cada momento, cada encuentro y cada desafío ha dejado una huella que permite mirar atrás con agradecimiento, comprensión y la tranquilidad del deber cumplido. Sin duda los días arduos se presentaron, pero todo aportó, porque así se aprende a soltar lo que no se puede controlar y a reconocer nuestra propia capacidad para continuar este camino que se ha escogido. Hoy elijo quedarme con lo que me suma, agradecer lo vivido y avanzar con una perspectiva más clara.
CERRANDO MARZO CON LA CERTEZA DE QUE CADA EXPERIENCIA TUVO SENTIDO
21