394
Cariño, ya no te echo de menos. Por fin te eché de mi vida. Ahora eres solo una cicatriz, ya no eres una herida. Ya no me rompo a llorar cuando te recuerdo, fuiste alguien que me enseñó demasiado, y me llevaste a comprender que debo darme mi lugar, darle valor a mi ser y a lo que de siento, es por eso ya no dueles, aquí ya no haces ni un poco de falta.