Inicio ReflexiónMADURAR ME ENSEÑÓ QUE HAY PERSONAS QUE NO SON MALAS, PERO NO SON UNA SANA COMPAÑÍA
MADURAR ME ENSEÑÓ QUE HAY PERSONAS QUE NO SON MALAS, PERO NO SON UNA SANA COMPAÑÍA

MADURAR ME ENSEÑÓ QUE HAY PERSONAS QUE NO SON MALAS, PERO NO SON UNA SANA COMPAÑÍA

por TarjetasDiarias
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Madurar me enseñó que hay personas que no son malas, pero no son una sana compañía. A veces no existe una discusión, una traición o una razón evidente que indique alejarse; simplemente descubres que después de compartir con alguien sientes un agotamiento extraño, confusión o te alejas de la tranquilidad que necesitas y eso me llevó a entender que querer a una persona no significa tener que mantenerla cerca y reconocí que una relación que ya no hace bien no convierte a nadie en enemigo. Cada quien tiene su manera de ver y vivir la vida, de pensar y relacionarse, así como yo también el derecho de elegir en qué espacios deseo estar y con qué personas me quiero relacionar.

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