Elegirme me costó personas que me querían disponible, no feliz. Al principio dolió aceptar que algunos vínculos solo funcionaban mientras dejaba mis necesidades y opiniones en segundo plano, diciendo sí a todo para no generar incomodidades. Hoy entiendo que debo cuidar mi paz sin sentirme egoísta, porque está bien poner límites, tomar distancia y priorizar mi bienestar. Quien de verdad me aprecie respetará mis decisiones, mi manera de ser, hacer y pensar, aunque eso signifique que ya no estaré siempre disponible. Elegirme fue una de las decisiones más difíciles que he podido tomar, pero también me llevó a recuperar mi dignidad, mi libertad y la serenidad que durante mucho tiempo dejé en manos de otros.
ELEGIRME ME COSTÓ PERSONAS QUE ME QUERÍAN DISPONIBLE, NO FELIZ
3