No pongas de por medio tu bienestar físico y mental por mantener un vínculo. Ninguna relación debería hacerte sentir agotamiento, inseguridad o constantemente triste. A veces, el miedo a perder a alguien hace que olvidemos el amor que nos tenemos y terminamos soportando situaciones que afectan nuestra estabilidad emocional y, por ende, la física. Es por eso que se debe aprender a poner límites, entender que mereces relaciones que aporten calma, respeto y apoyo, no sufrimiento constante. Entonces, reevalúa lo que quieres para ti; así recuperarás tu equilibrio, tu energía y felicidad.