No eres responsable de salvar a nadie, mucho menos a costa de tu bienestar físico y mental. Acompañar, escuchar y tender la mano es un acto noble de tu parte, pero cargar con procesos que no te corresponden sólo terminará por desgastarte, porque el amor no exige que te rompas para sostener a otros. Todos tenemos limites y no es por egoísmo, son por respeto y amor propio, porque tu energía y tu salud emocional necesitan cuidado. Si para mantener a alguien a flote tienes que hundirte, algo no está en equilibrio, debes aprender a exponer lo que sientes sin culpa, porque si estás bien, puedes dar desde la plenitud y no desde el agotamiento, así que ten presente que tu bienestar no es negociable.
NO ERES RESPONSABLE DE SALVAR A NADIE, MUCHO MENOS A COSTA DE TU BIENESTAR FÍSICO Y MENTAL
156