Ya no me quiero quedar donde no puedo ser, donde tengo que ocultar lo que siento o fingir que no me duele. No quiero permanecer en lugares donde mi esencia incomoda y donde debo apagar mi voz porque cada vez que me expreso me devalúan, me juzgan y señalan mis faltas. Ya no me interesa adaptarme con el fin de sostener vínculos que no me permiten crecer, por eso prefiero marcharme en paz aun que me duela, antes que seguir en un sitio donde mi alma se marchita. Sé lo que valgo, quiero poder pensar y expresarme con libertad, desde la calma y no sentir que mi presencia sólo es una carga.
YA NO ME QUIERO QUEDAR DONDE NO PUEDO SER
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