180
Ya es hora de despedirte de personas que no van a cambiar, porque no puedes pasar la vida esperando a que alguien se transforme en lo que nunca ha querido ser ni seguir adaptándote a lo que otros quieran pasando por encima de lo que tú eres y verdaderamente deseas. No es tu tarea cargar con responsabilidades que no te corresponden ni desgastarte en el intento de despertar conciencias que prefieren permanecer dormidas. Despídete valientemente, acepta la realidad, libérate de lo que te hace mal y abre espacio para conexiones más sanas y más reciprocas.