92
Un entorno tóxico tiene más probabilidades de cambiarte a ti, que tú al entorno. La exposición constante a la negatividad, al conflicto o a la falta de respeto terminará desgastándote así que por tu bien, distánciate. No se trata de que huyas, sino de que protejas tu bienestar físico y mental, porque vale más que continuar en espacios que no se transformarán. A veces, cuidarte implica dar un paso atrás y elegir ambientes que te permitan crecer, no sobrevivir.