3
Pronto recibirás eso que tanto pediste a Dios. Has tenido mucha paciencia y mantenido la fe, te has esforzado y vencido tus temores; ahora valoras más tus esfuerzos y esa recompensa que muy pronto viene para ti. Confía como hasta ahora en el proceso porque todos esos pasos, decisiones y acciones que has tomado te están conduciendo hacia ese instante que en oraciones hechas de corazón elevaste a Dios. Lo que has esperado está más cerca de lo que imaginas.