En la vida uno puede hacer muchos planes, pero la última palabra la tiene Dios. Es natural fijarse metas y esforzarse cada día por alcanzarlas, pero no todo depende de nuestro esfuerzo y voluntad; a veces surgen situaciones que cambian por completo nuestro rumbo para traernos enseñanzas inmensas y para aceptar que hay cosas que se escapan de nuestro control. Es por eso que, además de trabajar, debemos confiar en el poder de Dios, para entender que cuando algo no sale como esperábamos, no implica que todo esté perdido; simplemente Dios nos está conduciendo hacia algo mucho mejor, porque Él sí sabe lo que necesitamos y qué merecemos realmente. Entonces haz los planes que quieras, pero confía en el propósito que Dios tiene para ti.
EN LA VIDA UNO PUEDE HACER MUCHOS PLANES, PERO LA ÚTLIMA PALABRA LA TIENE DIOS
3