52
No siempre se puede brillar y no pasa nada, ya vendrán tiempos mejores. Hay días en los que la luz simplemente no alcanza, en los que el ánimo se esconde y lo único posible es caminar despacio. Es completamente humano y no significa que te hayas apagado para siempre, sólo estás tomando un nuevo impulso. La vida también se construye en esos momentos, es donde aprendes a escucharte, descansar y a ser paciente contigo. Así que confía en que la calma regresará, porque todo lo que estás viviendo ahora mismo tendrá un propósito.