No permitas que el mundo te endurezca completamente; guarda tu lado tierno para quien merezca conocerlo. Es cierto que las decepciones, las heridas y las pérdidas pueden enseñarte a levantar muros inmensos para protegerte, pero no dejes que las amargas experiencias apaguen la bondad que te habita. Ser prudente no significa dejar de sentir, y cuidar de ti no implica renunciar a la capacidad de sentir o demostrar tu afecto. No todos podrán corresponderte con respeto, lealtad o sinceridad; por eso guarda esa sensibilidad y elige sabiamente a quién le permites conocer esa bella y valiosa parte de ti.
NO PERMITAS QUE EL MUNDO TE ENDUREZCA COMPLETAMENTE, GUARDA TU LADO TIERNO PARA QUIEN MEREZCA CONOCERLO
6