95
Mi vida se divide en dos épocas, en antes y después de ti. Hubo un tiempo en el que todo avanzaba sin que lo cuestionara demasiado, con certezas simples y caminos conocidos. Luego llegaste y cambiaste la forma en la que contemplo, siento y entiendo el mundo. Nada volvió a acomodarse igual, porque viniste y me invitaste a reordenar prioridades y a regalarme enseñanzas que ya no se borran. No todo fue sencillo, pero fue real y por eso marcó un límite claro entre lo que fui antes y lo que soy ahora.