De lo único que no pude protegerte fue del paso del tiempo. Intenté cuidarte de todo lo que estaba en mis manos, pero los años avanzaron en silencio dejando huellas suaves en tu cuerpo y más profundidad en tu mirada. Te vi cambiar sin perder tu esencia, corrías menos, te agotabas más pronto, pero tu alegría al verme seguía intacta; gracias a ti entendí que amar también es aceptar las estacionas de la vida y caminar cada una contigo. No pude detener los relojes, pero sí pude acompañarte en cada etapa y aunque el tiempo transforma, el amor que compartimos permanecerá para siempre intacto.
DE LO ÚNICO QUE NO PUDE PROTEGERTE FUE DEL PASO DEL TIEMPO
2