3
Créetelo, eres suficiente y eres todo lo que alguien quisiera tener. Tu valor no debe depender de la aprobación de los demás ni de alcanzar una perfección que no existe. Hay cualidades, fortalezas y experiencias que te hacen un ser único, incluso cuando a veces te cuesta reconocerlas porque la costumbre no te permite verlas. No te compares con nadie, no te sientas menos, no dejes que las dudas apaguen tu motivación. Recuerda que no necesitas demostrar tu valor ante nadie; ya eres suficiente y muy capaz, mereces que te quieran y te aprecien exactamente como eres.