No te llenes de rabia; hay un Dios que pone a cada quien en su lugar. Hay situaciones dolorosas y momentos en los que parece que la injusticia gana, pero ten presente que Dios conoce cada corazón, cada intención y la verdad que permanece oculta ante los demás. Así que no te desgastes buscando explicaciones ni tratando de hacer justicia por cuenta propia; deja que el tiempo y Dios se encarguen. Mientras tanto, prioriza tu bienestar, continúa con tus planes y no permitas que el resentimiento cambie tu esencia. Dios sabe cuándo actuar y cómo abrir el camino para que en cada situación se termine haciendo justicia.
NO TE LLENES DE RABIA, HAY UN DIOS QUE PONE A CADA QUIEN EN SU LUGAR
2