Dios te ama tanto que te sacó de lugares en donde no ibas a ser feliz, aunque en ese mismo instante no entendieras los motivos y hasta sintieras que estabas perdiendo algo importante. A veces, una despedida inesperada, una puerta cerrada o un camino en el que ya no pudiste seguir no representa un castigo, sino una forma de protección divina. Dios puede ver lo que tú no alcanzas ni a percibir, conoce los deseos de tu corazón y tu historia. Confía en Él y no mires atrás con tristeza por lo que se terminó; mejor agradece el haber tenido la fortaleza para salir adelante. Hay lugares donde solo sobrevives y no disfrutas la vida; Dios te ama y quiere verte bien, en lugares que te hagan sentir tranquilidad, donde puedas crecer y ser verdaderamente feliz.
DIOS TE AMA TANTO QUE TE SACÓ DE LUGARES EN DONDE NO IBAS A SER FELIZ
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