Me apoyas desde el cielo, lo sé. Aunque no me sea posible escuchar nuevamente tu voz, ni sentir la calidez de tu abrazo, hay momentos en los que te percibo conmigo de un modo que no puedo explicar. Cuando la vida se pone difícil, encuentro fuerzas que vienen de esos lindos recuerdos y enseñanzas que dejaste para mí. Tu amor no terminó con tu partida; aquí lo llevo, encontró otra manera de quedarse conmigo y es por eso que, en medio de una que otra tristeza, avanzo con la tranquilidad de que donde estás, me tienes presente, celebrando mis alegrías y enviándome el ánimo que necesito para no rendirme jamás.
ME APOYAS DESDE EL CIELO, LO SÉ
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