Si supieras de dónde me sacó Dios, comprenderías por qué creo tanto en Él. Hubo etapas desafiantes, momentos de dolor y caminos en los que no podía ver salida, pero en medio de todo eso siempre encontré fuerzas para continuar, porque cuando todo parecía perdido, aparecieron ante mí oportunidades, personas y respuestas que llegaron justo a tiempo para motivarme. Y sé que Dios estuvo a mi lado enviándome sus bendiciones y protegiéndome en cada paso; entonces, cuando recuerdo todo lo que pude superar, recuerdo que solo se puede explicar porque era Dios acompañándome en silencio con su enorme presencia.
SI SUPIERAS DE DÓNDE ME SACÓ DIOS, COMPRENDERÍAS POR QUÉ CREO TANTO EN ÉL
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