4
No te estreses por el futuro, disfruta del presente porque Dios está contigo hoy y siempre. Hoy es el único tiempo que tienes y en puedes avanzar, respirar y confiar en que no transitas este rumbo en soledad. Vive este instante con serenidad, haciendo lo que esté a tu alcance, recordando que Dios está caminando a tu ritmo, sosteniéndote en cada paso y allí seguirá mañana y cuando lo necesites.