Aunque nos perdamos, Él siempre nos encuentra. No importa cuántas veces dudemos, nos alejemos o nos desviemos del camino: su gran amor no se rinde y nos busca en medio de la confusión para recordarnos que no estamos solos. Aún en la más profunda oscuridad, nos coloca señales de esperanza, personas que nos tienden la mano e ideas que nos guían durante el proceso. Dios no se cansa de esperarnos, de tenernos paciencia y de mostrarnos que su misericordia es más grande que nuestros errores. Podemos caer o extraviarnos, pero siempre nos acompañará con su amor infinito y sabrá encontrarnos incluso donde nosotros creemos estar perdidos.
AUNQUE NOS PERDAMOS, ÉL SIEMPRE NOS ENCUENTRA
211