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Yo me encargo de la gente que quiero y me quiere. De los que me hacen daño que se encargue la vida. Aquellos que permanecen, los que caminan conmigo con respeto y lealtad, les entrego mi tiempo, mi energía y mi presencia sincera. En cuanto a los que me han hecho algun tipo de daño, solo les diré que no guardo rencores ni persigo explicaciones, no deseo sostener batallas que no me corresponden. Sigo mi camino, protegiendo mi bienestar y de lado de quienes amo y me aceptan.